martes, 23 de febrero de 2016

La investigación de los documentos postales en temática

Por José Ángel Gándara Rodríguez

En muchas ocasiones adquirimos y vemos en las colecciones temáticas extraordinarios documentos de Historia Postal, nos esforzamos en buscar los documentos más postales posibles que realmente hayan circulado y luego están colocadas en las laminas expositoras sin su correspondiente investigación postal o nos limitamos a poner algo superfluo  que cualquier espectador puede ver y hay que recordar que lo que es obvio no hace falta ponerlo. El coleccionista temático además de utilizar todos los elementos que configuran en mundo del correo y poder utilizar cualquier pieza de cualquier país del mundo, no tiene porqué dominar la filatelia mundial, pero si está obligado a estudiar las piezas importantes para mostrar su investigación y al mismo tiempo mostrar al publico y a los jurados la rareza de esa pieza, ya que podemos caer en el error de poseer una pieza rara y pasar desapercibida para todo el mundo.
Fragmento de una hoja de la colección
“Monarquía, una forma de Estado" de José Antonio Herrainz.

Por lo tanto en las piezas significativas estamos obligados a realizar un estudio de las tarifas, que es la razón por lo que dicho documento lleva un determinado franqueo o determinada marca, fechador etc.
Hay ocasiones que poseemos algún material que consideramos vulgar o poco raro y cuando nos ponemos a investigar nos llevamos gratas sorpresas, pues resulta ser más raro de lo que en un principio creíamos y en ocasiones por desconocimiento de todos las adquirimos a precios muy económicos.
Un ejemplo de esto podemos encontrar en la hoja de mi colección, “Colón, rumbo a las Indias”, dos cartas circuladas con los primeros sellos de las emisiones chilenas con franqueo alto, unos fechadores y matasello claros que evidencian una rareza pero la investigación de las tarifas es lo que confirma realmente su rareza de esos documentos. Y en esa misma hoja, una carta que podía ser de lo más simple su investigación postal nos lleva a descubrir la ruta del vuelo, con ello demostramos el trabajo de nuestra investigación postal y conseguir un resultado muy satisfactorio y demostrar que la pieza no es tan corriente como a simple vista nos parece.


En los últimos tiempos, una parte de los coleccionistas temáticos además de su correspondiente investigación añaden uno, dos o tres signos o marcas para indicar su estado de rareza, pero ojo no caer en el error de poner esos signos o marcas sin su correspondiente estudio.


Fragmento de una hoja de la colección de Jonas Hällstöm

Un ejemplo de lo que NO puede ser, pieza de gran rareza sin investigación filatélica.


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